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CASO ICBF SUCRE: Pronunciamiento de la senadora María del Rosario Guerra De la Espriella deja más dudas que certezas

El pronunciamiento de la senadora como respuesta a informaciones que la involucran en presuntos actos de corrupción, dejó muchas dudas.

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Como destempladas y desafortunadas han sido calificadas por muchos analistas las palabras de la senadora del partido Centro Democrático, María del Rosario Guerra de la Espriella, resultantes de su pronunciamiento del día de ayer en respuesta a la publicación de un medio electrónico que denunció graves hechos de corrupción que afectan el buen funcionamiento del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar – ICBF Seccional Sucre e  involucran a la Senadora y a su vocero y hombre de confianza en esta sección del país.

Ante las gravísimas denuncias de amenazas, presiones indebidas, exigencias de coimas, contratos y otras actuaciones ilegales en el ICBF Sucre, presuntamente ejercidas por un individuo de nombre Luis Alfonso Álvarez Padilla, a quien se señala de actuar como vocero y confidente de la Senadora y se identifica como “el hombre de la mochila”, en alusión al horroroso cuatrienio de corrupción del ex gobernador Julios César Guerra Tulena, tío de la Congresista, ésta, aunque lo desautoriza públicamente como su vocero, hace una férrea defensa de él y procede a descalificar y discriminar burdamente el trabajo de los medios de prensa alternativos. Este comportamiento de la Senadora ha generado una ola de indignación y rechazo en la comunidad sucreña, dado que su arrogante respuesta ante ese escándalo de corrupción, en nada desvirtúa las acusaciones, confirma su cercanía con Álvarez Padilla y deja más dudas que certezas.

Como se recordará, la senadora María del Rosario Guerra De la Espriella tiene raíces sucreñas, pero no arraigo. Es sabido que hasta hace pocos meses era una perfecta desconocida en el Departamento, por lo que nadie, aparte de sus allegados, la reconoce como vocera o representante de sus habitantes. Tanto es así, que en la pasada campaña electoral que la llevó al Senado de la República obtuvo en Sucre alrededor de 2.300 votos, algo insólito e inédito en la política regional, lo que muchos ven como la confirmación de su falta de liderazgo, legitimidad y representatividad para abrogarse, ahora, el derecho a imponer a la fuerza y de manera burda un dominio y mando en las entidades oficiales, amparada en su condición de militante del partido del presidente Iván Duque.

LOS ALARDES DE GRANDEZA

Este medio se dio a la tarea de indagar sobre el asunto entre algunos líderes sociales de la ciudad de Sincelejo, y encontró unanimidad en las respuestas, en cuanto a que, efectivamente, a Luis Alfonso Álvarez Padilla se le ve constantemente en compañía de la senadora María del Rosario Guerra de la Espriella, actuando, mandando, ordenando y manifestando públicamente su condición de vocero y hombre de confianza de esa Congresista. Algunos, incluso, bajo reserva de identidad, aseguran que está perfectamente documentada una denuncia contra esta persona y la Senadora, que incluye registro certificado de 15 ingresos de Álvarez Padilla a la sede del ICBF en Sincelejo, durante los primeros días del mes de enero del presente año. Otros se muestran sorprendidos del repentino e inexplicable bienestar económico de Álvarez Padilla quien, proveniente de un barrio sub normal y de una familia muy pobre de Sincelejo, hoy vive en un lujoso apartamento de un exclusivo barrio de Sincelejo, se desplaza en una camioneta de alta gama y hace alarde de poder y dinero.

Por ahora, el escándalo que afecta al ICBF y también, el SENA Y COMFASUCRE, apenas empieza. Su eco ya está alcanzando instancias de la Presidencia de la República, la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía General de la República y  el Comité de Ética del Partido Centro Democrático. En ese contexto, los involucrados tendrán que responder ante las respectivas instancias.

Sin duda, la destemplada reacción de la senadora María del Rosario Guerra De la Espriella deja muchos interrogantes y pocas respuestas; más sombras que luces.

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